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Pruebas del aliento de H2
Las pruebas del aliento de H2 se basan en la capacidad
de la flora bacteriana de fermentar los carbohidratos
de la luz intestinal liberando H2, que es absorbido y
excretado en el aire exhalado. El H2 excretado se analiza
por cromatografía de gases y se expresa en partes
por millón (ppm). Cualquier sustrato glucídico,
como por ejemplo la lactulosa, administrado por vía
oral que alcance el colon, será fermentado liberando
H2. Sin embargo, si se produce un sobrecrecimiento (SB)
intestinal, la producción de H2 será precoz,
ya que la fermentación se producirá antes
de llegar al colon. El mejor sustrato glucídico
para identificar el sobrecrecimiento (SB) es la glucosa,
puesto que ésta se absorbe muy activamente en el
yeyuno sin llegar al colon. Por ello, la aparición
de un pico de H2 Gastrolyzer Bedfont
tras administración de glucosa sugiere la existencia
de SB a nivel yeyunal
El principio del test de hidrógeno espirado Gastrolyzer
Bedfont es la administración de un carbohidrato
(lactulosa, d-xilosa, glucosa), que al ser degradado por
las bacterias produce un aumento de los niveles de hidrógeno
espirado en pacientes con SBI (sobrecrecimiento intestinal).
La producción de hidrógeno es un fenómeno
normal en todos los sujetos. La ingestión de ciertos
alimentos como pan, fibras y pastas; consumo de tabaco;
presencia de bacterias orales, y enfermedad pulmonar,
pueden afectar su exactitud diagnóstica. El diagnóstico
de SBI (sobrecrecimiento intestinal) con estos tests es
establecido cuando los niveles de hidrógeno espirado
aumentan más de 10 partículas por millón
(ppm) sobre el basal, en 2 muestras consecutivas, durante
los primeros 60 min de estudio o si los niveles de hidrógeno
espirado basal exceden 20 ppm
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